MAGIA CON TRUCO

Un paciente entra con muletas a una consulta médica y a los pocos minutos sale andando. Al tratarse de un deportista famoso, el hecho se convierte en noticia y trasciende a la prensa. Diez años antes, el equipo campeón nacional de balonvolea se conmocionó por un parte médico: el día antes de partir para disputar la liga final del campeonato de Europa su capitán, jugador imprescindible, deberá permanecer con la pierna fuertemente vendada durante quince días. Sale de la misma consulta dando saltos y una semana m s tarde, es decir, una semana antes de cuando hubiera debido retirársele el vendaje para someterse a una nueva exploración y, en el mejor de los casos, iniciar la recuperación, ya lucia en su cuello una medalla de plata. Y entre las dos fechas, muchas personas con semejantes problemas han evitado o han visto liberadas sus extremidades y para el día en que estaba previsto retirar los vendajes apenas recordaban haber estado lesionadas.La traumatología moderna, capaz de reincorporar a la vida normal y aún a la alta competición a personas antes condenadas a la invalidez, no es, pues, tan competente en el tratamiento de lesiones menos graves.
Las contusiones de las partes blandas, esguinces ligamentosos, distensiones tendinosas, contracturas musculares y fisuras óseas, que son las lesiones más frecuentes en la práctica del deporte y en los accidentes, tienden espontáneamente a la curación.
 
La tarea del médico consiste únicamente en poner los medios para una pronta y total recuperación. En la medida en que la actividad exacerba el dolor y demás signos inflamatorios, se considera el reposo como condición para cualquier tratamiento. Y este reposo equivale muchas veces a inmovilización.
El bloqueo de una o m s articulaciones mediante vendajes compresivos, férulas o escayolas tiene aspectos convenientes desde el punto de vista médico: garantiza el reposo y protege la parte afectada. Pero esta situación de invalidez transitoria supone también graves perjuicios, en especial para quien su actividad exige unas condiciones físicas óptimas, ya que la inmovilización es también una agresión que se suma a la del traumatismo, una violencia ejercida sobre músculos, tendones y articulaciones. El deportista deber añadir al periodo de inactividad forzada, el tiempo necesario para la recuperación de la plena forma. Es por lo tanto prioritario suprimir la inmovilización siempre que sea posible.
Todas las culturas han elaborado procedimientos y remedios para acelerar la recuperación. Incluso en nuestras zonas rurales, todavía hoy no se suele "molestar" al médico por estas dolencias para las que se cuenta con interesantes remedios naturales. Entre todas las tradiciones médicas destaca la de extremo oriente, donde, por ejemplo, los practicantes de artes marciales, para quienes una lesión significaba a la vez una inferioridad física y moral, disponían de una medicina extremadamente sofisticada, posiblemente la más experimentada de las medicinas, pues durante milenios ha perfeccionado y dejado por escrito las técnicas más eficaces de tratamiento. Cuentan con una extensísima materia médica, farmacopea basada en remedios vegetales, minerales y de origen animal; la acupuntura, las moxas, ventosas y masajes como principales recursos terapéuticos, aunque la razón de su eficacia se encuentra en el pensamiento que en su utilización.
Donde la medicina occidental ve "una rotura de la cápsula anterior con probable participación del sindesmiosis", caso del deportista antes citado, la oriental ve un determinado tipo de obstrucción. Para la medicina convencional el sujeto es portador pasivo de una lesión objetiva sobre la que se deberá actuar desde el exterior mediante reposo absoluto y neutralización de los síntomas con fármacos "anti" del mismo modo que el hielo contrarresta el calor y demás signos de la inflamación. La tradición oriental ve, en cambio, una disfunción y en consecuencia tratar de fomentar los mecanismos de restauración interna, en algunos casos mediante la aplicación de calor, y desobstruir la zona a fin de permitir la libre circulación de sangre y demás fluidos vitales; la a veces inmediata, pero siempre rápida, desaparición del dolor, de la inflamación y de la impotencia funcional dan fe de su efectividad. Estos tratamientos, aplicados en las primeras horas, en personas jóvenes y de gran vitalidad como los atletas, suelen tener unos resultados tan notables que raramente hace falta recurrir a exploraciones complementarias para "conocer el alcance" o para "descartar". Así, en la Selección Nacional de Waterpolo, donde tuvimos la fortuna de no padecer ninguna lesión grave, en los tres últimos años sólo en dos ocasiones se recurrió al diagnostico por la imagen, lo que aproxima este proceder al acto médico ideal, en el que diagnóstico y tratamiento forman parte del mismo proceso.
El aspecto m s interesante de la tradición oriental es el permitir tratar lesiones locales a través de la movilización de recursos de todo el organismo. A diferencia de las concepciones modernas, la medicina antigua no se fija únicamente en la parte enferma, en el mal, sino también y, sobre todo, en la sana, pues es a partir de ella que se procede a la curación. Este enfoque clásico es imprescindible en los casos de lesiones que se repiten, pues aquí¡ est claro que lo importante no es el traumatismo en sí, sino la debilidad estructural que est en el origen de las lesiones. Puede diagnosticar y corregir desequilibrios orgánicos incluso en ausencia de lesión. Por esto es capaz de transformar una lesión, una enfermedad o un simple bajón, en plena forma física, la mejor garantía para la prevención de nuevos percances.
Oriente i Occidente ofrecen dos visiones distintas que comportan diferentes ámbitos de eficacia. La medicina científica, experta en patología, para los casos graves; la tradicional de oriente, experta en salud, para restablecer rápidamente los menos graves, y entre ambas una amplia zona en la que abundan las excepciones y en la que cada una de ellas puede aportar aspectos positivos al tratamiento.

Miguel Masgrau Bartis
Médico de la Selección Nacional de Waterpolo
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