El dormitorio es el lugar para el reposo sosegado después de la incesante agitación cotidiana. Es un reducto de intimidad en un mundo que incita a la extraversión: un lugar para pensar, dormir y soñar. También es el espacio para recogerse y reencontrarse a solas con uno mismo o en la intimidad de la pareja. A menudo prestamos más atención a otras zonas como la sala de estar o el comedor, y se deja de lado la habitación, puesto que es la más íntima, por lo que no se muestra a los demás. Para los chinos el dormitorio representa la energía que nutre de estabilidad el espíritu del hogar, debe mantenerse en orden y prestarle más atención que el resto de la casa.

El feng shui es un arte chino muy antiguo. Desde hace siglos, la tradición oriental ha ido refinando un estudio que le permitiera construir un hábitat y disponer sus elementos de acuerdo con la energía del medio y en armonía con el entorno. Las directrices básicas del feng shui son precisas, pero nada extravagantes, sino todo lo contrario, son consejos de lo más naturales, de sentido común, puestos hoy día en entredicho por una sociedad en la que todo es cuestión de gustos. Asimismo, no significa que todas las casas chinas sean iguales, las posibilidades son casi infinitas, y pueden aplicarse de las formas más diversas; lo que cuenta es que la energía o Qi fluya sin obstáculos ni bloqueos que puedan perjudicar a sus habitantes. De esa sabiduría oriental, se pueden extraer una serie de conceptos básicos aplicables a las casas occidentales modernas, que pueden ayudar a armonizar el hogar.

- Los dormitorios principales de la casa china tradicional estaban orientados a poniente, pero los chinos tenían especial atención en cerrar las persianas al atardecer para que no entraran los rayos del ocaso. En los países del sol naciente se aprecia más los suaves colores del alba que la espectacular pero decadente energía de la puesta del sol.
- Por lo que respecta a la distribución de la casa, el dormitorio tendría que estar situado en el extremo opuesto de la diagonal que sale de la entrada principal. Este emplazamiento simboliza la seguridad tan necesaria durante la noche, de modo que el sistema nervioso pueda tomar reposo, ya que si permanece alerta, el sueño no resulta tan reparador. La cama queda así resguardada como en un escondrijo.
- El dormitorio no debería estar situado encima de espacios vacíos, almacenes o garajes ya que puede crear un vacío energético que perjudique a quien lo habita.
- La habitación no debe acumular humo ni olores provenientes de otras partes de la casa sino que tiene que estar bien aislada: un ambiente ideal para la regeneración.
- En cuanto a las formas, la presencia de cortes en las líneas armónicas, las columnas o esquinas agresivas, podrían reflejarse en la salud física y espiritual de quien representa el centro de la familia.
- En cuanto a la ubicación de la cama, hay que tener en cuenta la situación de puertas y ventanas para determinar las corrientes energéticas que circulan por el dormitorio, para decidir así donde colocar la cama. La alineación de puertas en el dormitorio principal afectan el equilibrio energético. La mejor situación será aquélla por la que la energía circule y no quede estancada, pero de modo que las corrientes no sean tan intensas como para mantener desvelado el durmiente. Si las corrientes son demasiado fuertes, pueden utilizarse cortinas o persianas durante la noche.
- Cuando la cama está situada debajo de una ventana, el ánimo y la salud de la persona pueden verse afectados. En estos casos es conveniente colgar una bola de cristal Feng Shui o una flauta china de bambú encima de la ventana.
- En los pies de la cama es importante dejar tanto espacio como sea posible, y no dormir con los pies en dirección a la puerta de acceso. Para los chinos, ésta es una postura vulnerable frente a quien pudiese entrar inesperadamente, al mismo tiempo que el Qi también se escurre por la puerta. La cama debe situarse en una posición de poder, desde la que hay que disponer de una total visibilidad de la puerta de entrada.
- Es conveniente tener en cuenta qué hay en el otro lado de las paredes, en especial al otro lado de la cabecera; un ordenador, un electrodoméstico, el fregadero de la cocina o bien el lavabo o la taza del water, probablemente afectarán de una manera u otra el Qi de la persona que allí duerme.
- La cabecera de la cama tiene que estar libre: ni encajonada, ni adosada con armarios o librerías que impidan la fluida circulación del Qi.
- El dormitorio es una de las pocas habitaciones que no requiere estar bien iluminada, pero sí muy bien ventilada. En el momento de escoger iluminación para el dormitorio hay que tener en cuenta que una lámpara colgada encima de la cama funciona como una fuente de energía que puede provocar intranquilidad. Tampoco se aconseja colocar dos lámparas para leer encima de la cabecera, directamente sobre la cabeza. La luz es una fuente de energía muy intensa, por lo que es más recomendable instalar las lámparas encima de la mesilla de noche.
- Una cama de matrimonio compuesta por dos colchones individuales no ayuda al buen entendimiento de la pareja, ya que los mantiene separados por un corte energético. El mismo efecto hará una viga separando la cama desde el techo.
- Los espejos no son un buen objeto para situar en el dormitorio. Son especialmente perjudiciales delante de la puerta de entrada, ya que reflejan la energía de afuera hacia adentro continuamente. Tampoco delante de la cama, ni a los pies ni en la cabecera, ya que proyecta una intensa corriente que impide un sueño tranquilo. Es un objeto que se acostumbra utilizar para activar energías estancadas gracias a su gran potencia de reacción.
- Para el dormitorio es recomendable la utilización de colores cálidos y materiales agradables, así como una decoración sencilla, para ofrecer una impresión acogedora y cómoda.
- El dormitorio sólo debería ser utilizado para dormir, para descansar. Por ello es conveniente no tener el escritorio en la habitación, ya que evoca facturas, estudios, trabajos pendientes... La combinación del despacho y la cama es de las más nefastas, ya que en el momento de trabajar la cama provoca somnolencia y en el de dormir el escritorio activa la mente. En la distribución del espacio en un apartamento, es necesario separar las áreas de actividad de las de descanso, aunque sea a costa de trasladar el dormitorio a una habitación más pequeña y dejar la más grande para las tareas diurnas.
- Otros objetos que también se introducen en los dormitorios son las tablas de gimnasia y bicicletas estáticas, compañeros indeseables y antagónicos del descanso.
- La exclusión de asociaciones poco aconsejables debe incluir también los objetos personales que evocan la presencia de personas y recuerdos. Es aconsejable preguntarse sobre cada uno de los objetos con que dormimos, y eliminar todos aquéllos que nos traigan asociados pensamientos negativos, incluidas las fotos de los hijos, que tienen su lugar en la sala de estar. Es especialmente digno de mención en el caso de matrimonios frustrados o de muerte de familiares: la cantidad de recuerdos asociados con cada uno de los objetos conforman un anclaje de esa persona con un pasado que jamás volverá. Lo mismo se puede decir de los objetos decorativos y obras de arte, que son más propios de la sala de estar, ya que por la noche se duerme, no se contempla arte.
- A la hora de eliminar compañeros de cama indeseables hay que distinguir a la televisión. En los últimos años ha sido el gran intruso del dormitorio: la televisión es nefasta, no sólo por la programación, que eso podría tener remedio, sino por su propia naturaleza, incompatible con la plácida somnolencia. Es cierto que el televisor tiene un efecto hipnótico, pero la mayor parte de las películas son de acción, con un extenso abanico de malas intenciones; los telediarios, destilados de malas noticias. La televisión aporta acción y, lo que es aún peor, roba la tranquilidad imprescindible para recogerse plácidamente en un sueño reparador. En el caso de compartir cama, se interpone en la intimidad de la pareja; el dormitorio es un espacio de privacidad y de aislamiento, es importante no dejar entrar el desbarajuste del mundo exterior.

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