PREVENCIÓN DE LA OSTEOPOROSIS


Los síntomas de la osteoporosis son el dolor, la pérdida de altura por el aplanamiento de las vértebras, la deformación de la columna vertebral y la posibilidad de fracturas espontáneas (normalmente de cadera o de muñeca) o con traumatismo mínimo. Las radiografías no detectan la osteoporosis hasta que ya se ha perdido una tercera parte de la masa ósea. Desde hace unos pocos años, la densiometría permite seguir la evolución de la descalcificación, ello no resta importancia a la prevención. Cuando se llega este punto ya es demasiado tarde, la osteoporosis hay que prevenirla mucho antes de que se diagnostique. La osteoporosis forma parte del proceso natural de envejecimiento: no es una enfermedad sino la aceleración de un proceso normal, que en gran parte puede evitarse con un estilo de vida sano.

Prevención natural: salud y buenos alimentos.

El calcio se encuentra bien distribuido en la naturaleza, se encuentra en las verduras de hoja verde: acelga, alcachofa, col, bróculi, berros, espárragos... y también en los frutos secos: almendras, avellanas, nueces, pasas, higos secos, pistachos, así como en el queso y el yogur. Si se hace una sopa con huesos, una pizca de vinagre ayuda a disolver el calcio. También en los pescados como el salmón y las sardinas; y sobre todo en las algas, los nabos y el tofu. Entre las plantas medicinales, se encuentra en la cola de caballo (junto con silicio, potasio y manganeso) y en la ortiga (con potasio, magnesio, hierro y silicio).

Pero el problema de la osteoporosis no es tanto la ingestión como la absorción y la asimilación, o sea, que el calcio se deposite en los huesos. Depende pues de la vitalidad del organismo. La prevención se basa ante todo en hacer ejercicio, ya que aumenta la masa ósea. La universidad de Stanford examinó un grupo de corredores de fondo, hombres y mujeres, y descubrió que tenían alrededor de un 40% más de masa ósea que los que no corrían. Andar ayuda a regenerar los huesos. También ayuda tomar el sol, como hacen los ancianos en los bancos públicos o en el patio de sus casas. La vida al aire libre da mucha energía.

El aspecto más descuidado de la prevención de la osteoporosis es el de frenar la eliminación del calcio.
Por eso conviene:
- Comer poca carne, ya que las proteínas aumentan la excreción de calcio.
- Tomar poca sal: pues con el sodio también se elimina el calcio, y provoca que las paratiroides tomen calcio de los huesos a fin de restablecer el nivel sanguíneo.

Cuando la osteoporosis está ya instaurada, el problema fundamental es el dolor: hay que romper el círculo vicioso, ya que el dolor fuerza a la inmovilidad y la inmovilidad acelera la osteoporosis. Para tratar el dolor es necesario recurrir a medicinas suaves y dejar calmantes y cirugía para los casos extremos. El tratamiento general consiste en aumentar la vitalidad, con un estilo de vida sano, tónicos y tratamientos médicos específicos.


El tratamiento farmacológico común es el siguiente:

- Remineralizante: calcio, flúor, silicio, vitamina D, etc. Los suplementos de calcio son convenientes en épocas de pérdidas intensas, como en el embarazo, la lactancia y en casos de inmovilización prolongada.
- Calcitonina: en el primer momento pareció ser la solución, pero la acción estimulante de la regeneración del tejido óseo de esta hormona sólo resultó de alguna utilidad durante los primeros quince días después de una fractura patológica.
- Estrógenos: para la osteoporosis post-menopáusica. Deben ser tomados durante toda la vida, al menos hasta los setenta años, ya que el efecto se pierde enseguida y se sospecha que esta medicación favorece el cáncer de matriz. Como los efectos secundarios son importantes, hay que valorar muy bien los beneficios y los perjuicios.

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